• porque nos apasiona.
• porque queremos encontrar una respuesta fundamentada a las cuestiones realmente importantes sobre el mundo, la vida, la sociedad.
• porque los estudios de filosofía ofrecen una sólida formación intelectual.
• porque ofrecen una formación muy útil (diálogo, abstracción, capacidad de análisis y resolución de problemas) para los diversos órdenes de la vida social y profesional.
• por la audacia de atreverme a saber.
• porque permite abordar desde una perspectiva más adecuada la teología.
• porque desarrolla mi capacidad de comprensión y de crítica: me "abre horizontes".

En este sentido un artículo que me gustó: Atrévete a pensar, de Jutta Burgraf publicado en Internet. Ánimo
ResponderEliminar