EL ESCEPTICISMO DESDE DENTRO
En los años de colegio y bachillerato nos enseñaron que todas las opiniones eran respetables, aunque se hablara de la Edad Media y fuera la primera vez que se trataba. Todo daba pie para el "debate" aunque no se aprendiera nada. Lo importante es el diálogo y hacer amigos, que para eso sirve el colegio, más que para aprender contenidos académicos. Había que copiar una afirmación admitida como falsa, pero emitida por una compañera para así fomentar el diálogo y el compañerismo.
Hoy existe el universal empeño de que estemos a gusto, "lo importante es que lo paséis bien". La autora nos muestra la caricatura de bondad que se ha extendido y que descuida la conciencia, a la verdad se antepone la búsqueda de consenso, el deseo de evitar contrariedades, una vida tranquila, la buena fama, la bondadosidad. "Si los mitos están ya preparados por nosotros, y los elegimos según nuestras necesidades, entonces no tienen ninguna fuerza" (La sal de la tierra). En nuestro mundo autosuficiente nada puede ser grandioso, todo ha de caer atrapado en el foso de lo explicable, lo domesticado, lo reductible; las emociones auténticas están prohibidas. Nada se puede ver desde dentro: todo hay que verlo desde arriba. Una vez liquidado todo lo sublime a base de anécdotas socioeconómicas, solo quedaba el yo, dice la autora. Pero el mundo estaba tan horrendamente vacío para ella, que no le aportaba ningún contenido al hambriento yo.
Su historia acaba bien, Gloria Cruz nos cuenta cómo ha superado la banalidad de tantos aspectos serios de la vida. Destaca la guía y el estímulo que han supuesto para ella la vida y doctrina de los dos últimos Papas.
*DISPONIBLE EN BIBLIOTECA DEL INFANTIL. (ALTAIR)
