Jueves, 21 de mayo a las 3.45h.
La actitud atenta que es necesaria para asistir a clases de filosofía es fruto de la paz interior, del sosiego del alma. Las circunstancias externas las hemos ido superando, como el horario del medio día, asistir cansadas y casi sin almorzar, con problemas en el trabajo, etc; considero que la formación ha sido un éxito, como consecuencia de la personal concentración en lo esencial. Para nosotras, la filosofia nos ha servido como estrategia para fortalecer la atención además de los conceptos adquiridos en el curso.
Los filósofos como D Jesús, son esas personas que están despiertas e intentan despertarnos a los demás alterando la estructura y el contenido de nuestros razonamientos. Realmente hay muchas personas que parecen sonámbulas, que parecen desplazarse por la vida sin llegar a tomar las riendas de su existencia, sin llegar a tomar realmente conciencia de dónde vienen y a dónde van. Advertir esto es una permanente interpelación para el filósofo que, como Sócrates, se considera puesto al lado de sus conciudadanos como el tábano sobre el caballo para que no se amodorre.
Ya quedaremos para dar la lista de libros recomendados para las vacaciones y seguir avanzando en los conocimientos. Leer no es, como pudiera pensarse, una conducta privada, sino una transacción social si el libro es bueno. Aunque se esté leyendo sólo para uno, lo que ahí ocurre es un tipo muy especial de comunicación entre el lector y el escritor: esa comunicación nos descubre que lo más íntimo e inefable de nosotros mismos es parte de la experiencia humana universal. Hace falta una peculiar sintonía entre autor y lector, pues un libro es siempre "un puente entre el alma de un escritor y la sensibilidad de un lector".
Ánimo pensadoras!!
